sábado, 14 de julio de 2012

#MCV2012 - Mis Cervezas de Verano

Bueno, bueno, bueno...

Como se puede apreciar por los días que pasan entre las entradas de este blog, parece que me cuesta encontrar la inspiración. Y mira que esta semana lo tenía fácil, con la segunda convocatoria de birraire, para comentar nuestras cervecitas estivales (lo de nuestras, va por los locos que le seguimos sus "patilladas", según su propia definición). .

En fin, como la culpa no ha sido del todo mía, y ha sido por una buena causa, pues en vez de pedir disculpas de forma desaforada, vamos de lleno al tema... mentira, voy a dar rodeos como siempre!

Vamos por las tres categorías a comentar:

LL: La Local

Pues habría que tirar para casa, así que mi primera intención fue ir a probar algún viernes la Kölsch de la Microcerveseria. Oriol i Roger tendrán que perdonarme pero en las últimas tres semanas me ha sido imposible, a pesar de los dientes largos que ya me puso desde el primer día el señor Birraire.

Si alguien se pierde por aquí, igual ha leído otras entradas anteriores y habrá visto que una de mis grandes aficiones son los castellers (torres humanas). Pues aquí está el "problema". Los Castellers de Sabadell estamos teniendo un mes particularmente intenso y acabamos los ensayos de los viernes bastante tarde. Entre que comentamos la jugada y recuperamos "en parte" el líquido que previamente hemos sudado, se hace una hora tan intempestiva en que la Micro ya ha cerrado!

Por suerte, en el local de los Saballuts también tenemos un más que aceptable surtido de cervezas, y ya que de verano va la cosa, este viernes me dio por reencontrarme allí mismo con la cerveza de temporada estival de Art Cervesers, la Art Lumen.

La Lumen es para mi gusto un fantástico lager que me provoca problemas de conciencia. Sin tener tanto cuerpo "maltoso" como su otra lager, la Orus, ni ese toque más lupulizado de la Flama (una IPA que curiosamente me transporta a Bélgica), se deja beber "demasiado bien" para mi gusto.

Que no se me malinterprete, que mi problema de conciencia es económico. No puedo permitirme tomarme 3 ó 4 cervezas artesanas seguidas todos los días! Y la Lumen dura... demasiado poco! Así que mi bolsillo prefiera cervezas más... digamos "copa".

De todas formas la Lumen es una de mis candidatas al LL, y a falta de probar la antes mentada Kölsch la otra va a ser la Bitter de Or i Plata, una quasi-IPA que tiene esa virtud de ser gustosa pero sin cargar el paladar en exceso, y que siempre me apetece repetir.




DS: De Super



Como esta entrada ha salido tarde, pues ya sé que la Franziskaner Hefe-Weissbier ha sido la más comentada, como por otro lado era de prever. Pero mis cervezas "de super" van por otros derroteros.

Aquí también voy a atacar por dos frentes, y en este caso sí tengo disculpa pues si bien paso la mayor parte del verano en mi ciudad natal Sabadell, cuando puedo me escapo algunos días al pueblo paterno en Huesca.

Mi cerveza "de Super" comprada en Sabadell tiene un mérito especial: le gusta mucho a mi mujer!
Cuando conocí a mi señora "no le gustaba la cerveza", pero después de un viaje a Bélgica y de ir probando algunas de las cosas que tengo por casa, ha descubierto que no que "no le gusta es la estrella (Damm)".

Cuando una cosa nos gusta a mi mujer y a mí, ha de ser buena por narices, ya que no podemos tener los gustos más opuestos en según que cosas. A mi mujer no le gustan las cervezas muy amargas, ni muy alcohólicas, así que este caldo está casi en su límite (aunque una vez me desapareció misteriosamente una Westmalle Tripel de la nevera, pero en esa ocasión casi me alegré).


Demasiadas líneas ya sin decir que mi primera candidata a cerveza "de super" es la Alhambra 1925.
Algo más baja de graduación que otras cervezas comerciales que acostumbro a comprar (quizá escribiré algún día de ellas), es para mi gusto muy "redondita". Su ligero toquecito amargo, el malta que aparece lo justo para no molestar, pero como ya dije antes su principal virtud es que le gusta a mi mujer, lo que le permite aparecer bastante por nuestra mesa, sobre todo en algunas cenas de pizza.

Mi cerveza "de Super" aragonesa (aunque a veces la puedo comprar por aquí) es la Ambar 1900. Hace muchos años que me gusta casi todo lo que hace Zaragozana (aunque ya de muy joven aborrecí la Ambar de barril, al extremo de tener que tomarme las cañas con lima), y el hecho de que una marca española hiciera algo en alta fermentación siempre me pareció loable.

Algo más maltosa que la Alhambra, y con una espuma que se agarra al vaso (hablo de memoria, aún me faltan algunos días para reeditarla), no falta nunca en mi nevera oscense, junto con otros caldos de la misma marca: mi clásica Export y la preciosa Cesaraugusta (que pensé como candidata porque a parte de lo bien hecha que está como cerveza blanca su diseño me parece precioso, con su botellita tipo belga, sus letras doradas grabadas y su chapa tipo moneda romana, pero que al final he descartado comparándola con la 1900 a nivel de precio).




??: Birra Comodín


Esta vez va a ir una de las favoritas de mi señora: la Rodenbach "clásica", que precisamente nos hemos tomado esta noche.

Un red ale ácido, afrutado y ligero. Ese color rojizo precioso, que anticipa ya los frutos rojos, cerezas, pero no el vinagre que le da ese feliz contraste. Otra cerveza demasiado fácil, como casi todos mis queridos red ales / "bruintjes", pero que a nivel de conciencia me cuesta menos perdonar, seguramente por ser belga.

Paseos por Roeselare, mis pinitos en flamenco para pedir un café con hielo en un desacostubradamente tórrido mediodía, y unos zapatos que me compró Eva en una animada conversación entre la chica de la zapatería y ella, cada una en su idioma, sin entenderse pero comprendiéndose!

Recuerdos encerrados en esta poesía líquida los que me evoca (por supuesto solamente a mí!) esta cerveza.